jueves, 30 de octubre de 2014

Edgar Allan Poe: EULALIA



Exiliado del mundo voluntario,
entre suspiros y lágrimas vivía;
era mi alma un melancólico calvario
sin ternuras ni dulce compañía.

Mas Eulalia, bella y pudorosa
llegó a ser mi agradable compañera,
y en sus rizos auríferos, certeras,
cayeron mis caricias inquietas.

En las tinieblas el fulgor de las estrellas
no se compara con su mirada radiante,
ni en el diminuto ocaso hay en ellas
algo que encante como sus ojos brillantes.

Los bucles que ella ostenta con derroche
despiertan en mi alma la poesía,
y Astarté lanza cálidas brisas
contemplando a mi Eulalia día y noche.

Suspiro a suspiro su alma entera
Eulalia me dedica con amor;
no me acucia ya esa duda artera,
ni aguardo en los abismos del dolor.

Edgar Allan Poe

miércoles, 29 de octubre de 2014

Edgar Allan Poe: ¿DESEAS QUE TE AMEN?



POEMA EN CASTELLANO:
¿Deseas que te amen? Nunca pierdas, pues,
el rumbo de tu corazón.
Sólo aquello que eres has de ser,
y aquello que no eres, no.
Así, en el mundo, tu modo sutil,
tu gracia, tu bellísimo ser,
serán objeto de elogio sin fin
y el amor, un sencillo deber.

POEMA ORIGINAL:
Thou wouldst be loved? - then let thy heart
From its present pathway part not!
Being everything which now thou art,
Be nothing which thou art not.
So with the world thy gentle ways,
Thy grace, thy more than beauty,
Shall be an endless theme of praise,
And love - a simple duty


Edgar Allan Poe

martes, 28 de octubre de 2014

Valesïa: FASE 3. CONCURSO EN EDICIONES TAGUS (CAMPAÑA "OPERACIÓN TAGUS" SEPTIEMBRE 2014) (FACEBOOK)



La novela Valesïa pasa a la Fase 3 del concurso literario de Ediciones Tagus (CAMPAÑA “OPERACIÓN TAGUS” Septiembre 2014) (en Facebook). Podéis votar (del 27 de Octubre de 2014 hasta el día 10 de Noviembre de 2014haciendo clic en esta imagen:



Bases del concurso: haz clic aquí.

Sinopsis:
Cuando los monstruos y brujos del sur invaden el Reino de Castrum del planeta Tierra Leyenda, los hombres y los animales mágicos deben emigrar hacia el frío norte.
Mientras los magos y gobernadores humanos idean una guerra difícil de ganar, Valesïa, la jovencísima hija de un importante caudillo del reino, comienza una aventura épica en compañía de su protector el lince Linx. Ella es la Elegida por los mismísimos dioses del Edén para recuperar la única arma que puede acabar con la vida material del inmortal Rey Oscuro Ariûm, la espada Herénia, y enviarlo al infame Averno.
Una vez que recupere la espada, que está oculta en el extraño Bosque Silencioso, tiene que entregársela al Rey Auri del Bosque Eterno, más allá del reino humano y del reino subterráneo de los pequeños securis.
Si no consigue su propósito, el Rey Oscuro extenderá sus ejércitos de monstruos tarkos y brujos dîrus por otros reinos de su mundo, y el mal gobernará Tierra Leyenda.
La novela Valesïa está inspirada en la canción Tierras de Leyenda del grupo de música español Tierra Santa.


Valesïa
Copyright©, COSTA TOVAR Miguel Ángel, 2013

lunes, 27 de octubre de 2014

Lucía Sugar: "LA VIDA ES CUENTO" A LA VENTA EN AMAZON




El primer libro de Lucía Sugar (La Maga) "La Vida es Cuento" ya está a la venta en Amazon. Para acceder haz clic aquí.




Book trailer:



Lucía Sugar (La Maga)

domingo, 26 de octubre de 2014

Los Señores del Edén: ENTRADA EN EL BLOG "EL ESCRITORIO DEL BÚHO"




Entrada publicada en el blog http://elescritoriodelbuho.blogspot.mx, sobre el blog Los Señores del Edén. Para acceder haz clic aquí.




Acceso desde Twitter:

sábado, 25 de octubre de 2014

H.P. Lovecraft: OCEANUS



A veces me detengo en la orilla,
Donde las penas vierten sus flujos,
Y las aguas turbulentas suspiran y se quejan
 De secretos incontables.

Desde las simas profundas de valles sin nombres,
Y desde colinas y llanuras que ningún mortal ha hollado,
La mística marejada y el áspero oleaje
Sugieren como taumaturgos malditos
Un millar de horrores, henchidos por el temor
Que ya contemplaron épocas hace tiempo olvidadas.

¡Oh vientos salados que tristemente barréis
Las desnudas regiones abisales;
Oh pálidas olas salvajes, que recordáis
El caos que la Tierra ha dejado tras de sí;
Una sola cosa os pido:
Guardad por siempre oculto vuestro antiguo saber!

Howard Phillips Lovecrf

viernes, 24 de octubre de 2014

H.P. Lovecraft: EL LIBRO



El lugar era oscuro y polvoriento, un rincón perdido
en un laberinto de viejas callejas junto a los muelles,
que olían a extrañas cosas venidas de ultramar,
entre curiosos jirones de niebla que dispersaba el viento del oeste.
Unos cristales romboidales, velados por el humo y la escarcha,
apenas dejaban ver los montones de libros, como árboles retorcidos
pudriéndose del suelo al techo... huellas
de un saber antiguo que se desmoronaba a precio de saldo.

Entré, hechizado, y de un montón cubierto de telarañas
cogí el volumen más cercano y lo leí al azar,
temblando al ver las raras palabras que parecían guardar
algún arcano, monstruoso, para quien lo descubriera.
Después, buscando algún viejo y taimado vendedor,
sólo encontré el eco de una risa.

Howard Phillips Lovecraft 

jueves, 23 de octubre de 2014

Valesïa: NOVELA DISPONIBLE EN LA WEB "NOVEDADES LIBROS"

¨

La novela de literatura fantástica épica Valesïa, se encuentra disponible en la web www.novedades-libros.com (en formato digital mediante acceso directo a la plataforma Agapea). Para acceder a la web haz clic aquí.


MUESTRA GRATUITA


miércoles, 22 de octubre de 2014

Gustavo Adolfo Bécquer: ESPÍRITU SIN NOMBRE



Espíritu sin nombre,
indefinible esencia,
yo vivo con la vida
sin formas de la idea.

Yo nado en el vacío del sol,
tiemblo en la hoguera,
palpito entre las sombras
y floto con las nieblas.

Yo soy el fleco de oro
de la lejana estrella,
yo soy de la alta luna
la luz tibia y serena.

Yo soy la ardiente nube
que en el ocaso ondea,
yo soy del astro errante
la luminosa estela.

Yo soy nieve en las cumbres,
soy fuego en las arenas,
azul hondo en los mares
y espuma en las riberas.

En el laúd soy nota,
perfume en la violeta,
fugaz llama en las tumbas
y en las ruinas yedra.

Yo atrueno en el torrente
y silbo en la centella
y ciego en el relámpago
y rujo en la tormenta.

Yo río en los alcores,
susurro en la alta hierba,
suspiro en la onda pura
y lloro en la hoja seca.

Yo ondulo con los átomos
del humo que se eleva
y al cielo lento sube
en espiral inmensa.

Yo en los dorados hilos
que los insectos cuelgan
me agito entre los árboles
en la ardorosa siesta.

Yo corro tras las ninfas
que en la corriente fresca
del cristalino arroyo
desnudas juguetean.

Yo en bosques de corales
que alfombran blancas perlas,
persigo en el océano
las náyades ligeras.

Yo en las cavernas cóncavas
donde el sol nunca penetra,
mezclándome a los gnomos
contemplo sus riquezas.

Yo busco de los siglos
las ya borradas huellas
y sé de esos imperios
de que ni el nombre queda.

Yo sigo en raudo vértigo
los mundos que voltean,
y mi pupila abarca
la creación entera.

Yo sé de esas regiones
a donde el rumor no llega,
y donde informes astros
de vida un soplo esperan.

Yo soy sobre el abismo
el puente que atraviesa,
yo soy la ignota escala
que el cielo une a la tierra.

Yo soy el invisible
anillo que sujeta
el mundo de la forma
al mundo de la idea.

Yo en fin soy ese espíritu,
desconocida esencia,
perfume misterioso
del que es vaso el poeta.

Gustavo Adolfo Becquer







martes, 21 de octubre de 2014

Edgar Allan Poe: EL LAGO



En la remota primavera de mi vida, jubilosa primavera,
Dirigí mi paso errante a una mágica ribera.
La ribera solitaria, la ribera silenciosa
De un perdido lago ignoto que circundan y oscurecen
Las negras rocas
Y espigados pinos que las auras estremecen.
Pero cuando allí la noche arroja su manto fúnebre
Y el místico y trémulo viento de su melodía,
Entonces, ¡oh!, entonces quiere despertar de su aflicción
Por el terror del lago triste, despertar el alma mía.

Y ese horror que habitaba en mi espíritu satisfecho;
Hoy, ni las joyas ni el afán de riqueza,
Como antes, llevarán mi pensammiento a contemplarlo,
Ni el amor, por más que fuese el amor de tu belleza.
La muerte estaba en el fondo de la ola ponzoñosa,
Y una tumba en lo más hondo, pérfidamente adornada
Para quien hubiera dado tregua a su amargura,
Un descanso, a los dolores de su espíritu afligido,
Y en un Edén transformado
El perdido lago ignoto, lago triste y escondido.

Edgar Allan Poe

domingo, 19 de octubre de 2014

Valesïa: NOVELA DISPONIBLE EN LA WEB "SOLUCIOTECA"




La novela de literatura fantástica épica Valesïa, se encuentra disponible en la web Solucioteca 
(en formato digital mediante acceso directo a la plataforma La Casa del Libro). Para acceder a la web
 haz clic aquí.


MUESTRA GRATUITA


sábado, 18 de octubre de 2014

Valesïa: NOVELA DISPONIBLE EN LA WEB "TIENDA DE BARRIO"


La novela de literatura fantástica épica Valesïa, se encuentra disponible en la web Tienda de Barrio 
(en formato digital eBook Kindle mediante acceso directo a la plataforma Amazon). Para acceder a la we
b haz clic aquí.


https://drive.google.com/file/d/0B-zsapsR8MFfaDNWODVFcWgzTHM/edit?usp=sharing

MUESTRA GRATUITA 


viernes, 17 de octubre de 2014

H.P. Lovecraft: NYARLATHOTEP




“Y vino del interior de Egipto
el Extraño Oscuro ante el que se inclinaban los fellás;
silencioso, descarnado, enigmáticamente altivo
y envuelto en telas rojas como las llamas del sol poniente.
A su alrededor se apretaban las masas, ansiosas de sus órdenes,
pero al marcharse no podían repetir lo que habían oído;
mientras por las naciones se propagaba la pavorosa noticia
de que las bestias salvajes le seguían lamiéndole las manos.

 Pronto comenzó en el mar un nacimiento pernicioso;
tierras olvidadas con agujas de oro cubiertas de algas;
se abrió el suelo y auroras furiosas se abatieron
sobre las estremecidas ciudadelas de los hombres.
Entonces, aplastando lo que había moldeado por juego,
el Caos idiota barrió el polvo de la Tierra.“

Howard Phillips Lovecraft

jueves, 16 de octubre de 2014

Fran Lozano Web Art: CATÁLOGO DE ARTÍCULOS (VALESÏA)



Fran Lozano Web Art



Bolsos, camisetas y sudaderas de la novela de literatura fantástica épica Valesïa, en Fran Lozano Web Arthttp://www.latostadora.com/franlozano.



Artículos disponibles:

Bolso


Infantil

Chico

Chica

Sudadera


Fuente: Fran Lozano
Fran Lozano Web Art: http://franlozanowebart.blogspot.com.es.

Valesïa: NOVELA DISPONIBLE EN LA WEB "LIBRARIUS"




La novela de literatura fantástica épica Valesïa, se encuentra disponible en la web Librarius (en formato digital eBook Kindle mediante acceso directo a la plataforma Amazon). Para acceder a la web haz clic aquí.



Para descargar una muestra gratuita haz clic en la imagen:



miércoles, 15 de octubre de 2014

Valesïa: NOVELA DISPONIBLE EN LA WEB "BOL.COM"




La novela de literatura fantástica épica Valesïa, se encuentra disponible en la web bol.com.

Para acceder a la web haz clic aquí.


MUESTRA GRATUITA


martes, 14 de octubre de 2014

Historia: DON PELAYO



Don Pelayo
           Don Pelayo (muerto en Cangas de Onís, Asturias, 737) fue el primer monarca del reino de Asturias, que rigió hasta su muerte. Su origen es controvertido, aunque se le atribuyen los orígenes más variados. La Crónica Albeldense le hace un noble godo («XV. ITEM ORDO GOTORUM OBETENSIUM REGUM. Primum in Asturias Pelagius rg. in Canicas an. XVIIII. Iste, ut supra diximus, a Uittizzanc rege de Toleto expulsus Asturias ingressus.) El testamento de Alfonso III, del año 869, en que el rey Magno dona al presbítero Sisnando la iglesia de Santa María de Tenciana (Tiñana, Siero) que su tío Alfonso el Casto había ganado de las propiedades pertenecientes a su bisabuelo Pelayo, vincula territorialmente a Pelayo con el área central de Asturias, aunque sin aportar datos sobre su lugar de origen. Frenó la expansión de los musulmanes hacia el norte, comenzó la Reconquista y se le ha considerado tradicionalmente como el fundador del reino de Asturias, aunque recientes investigaciones arqueológicas sugieren que podría haberlo hecho sobre una organización política local previa.



 La leyenda
           Según la leyenda, Pelayo era un noble visigodo, hijo del duque Favila. Debido a las intrigas entre la nobleza visigoda, el rey Witiza conspiró para asesinar a su padre. Pelayo huyó a Asturias, donde tenía amigos o familia. Posteriormente, al sentirse inseguro en el reino, marchó como peregrino a Jerusalén. Allí permaneció hasta la muerte de Witiza y entronización de Rodrigo, del que era partidario. Con éste, ocupó el cargo de conde de espatarios o de la guardia del rey y como tal combatió en la batalla de Guadalete en abril o mayo del año 711. Tras la batalla se refugió en Toledo y, a la caída de la ciudad (714), mientras otros escapaban a Francia, él volvió a Asturias, supuestamente a custodiar el tesoro del rey visigodo.
           Las primeras incursiones árabes en el norte fueron las de Muza entre los años 712 y 714. Entró en Asturias por el puerto de Tarna, remontó el río Nalón y tomó Lucus Asturum (Santa María de Lugo de Llanera) y luego Gijón, donde dejó a cargo al gobernador Munuza. Las familias dominantes del resto de las ciudades asturianas capitularon y probablemente también la familia de Pelayo.



           En 718 tuvo lugar una primera rebelión encabezada por Pelayo, que fracasó. Pelayo fue detenido y enviado a Córdoba. Sin embargo, consiguió escapar y volver a Asturias, donde encabezó una segunda sublevación y se refugió en las montañas de Covadonga y Cangas, donde se mantenía la resistencia.
           En 722 Munuza envió a un general, Al Qama, a someter a los sublevados. Al Qama se dirigió hacia Bres (Piloña), donde se encontraba Pelayo. Éste se dirigió huyendo hasta el monte Auseva, en el valle de Cangas y allí, en Covadonga, aniquiló al destacamento de Al Qama. Después de la batalla, el gobernador militar al mando de la mitad norte de la península Ibérica, Munuza, que tenía como base Gigia (actual Gijón), intentó escapar de Asturias y alcanzar la seguridad de sus posiciones en la meseta, pero fue dado alcance y muerto junto con su séquito y sus tropas en un valle del centro de Asturias.

Fuente: Wikipedia

Enlaces de interés:
La batalla de Covadong
Biografía de Don Pelay
La web de las biografías
Arquehistoria


lunes, 13 de octubre de 2014

Valesïa: FASE 2. CONCURSO EN EDICIONES TAGUS (CAMPAÑA "OPERACIÓN TAGUS" SEPTIEMBRE 2014) (FACEBOOK)



La novela Valesïa pasa a la Fase 2 del concurso literario de Ediciones Tagus (CAMPAÑA “OPERACIÓN TAGUS” Septiembre 2014) (en Facebook). Si os gusta la sinopsis y el capítulo 1 (prólogo) de la novela podéis votar (del 13 de Octubre de 2014 hasta el día 26 de Octubre de 2014haciendo clic en esta imagen:


Bases del concurso: haz clic aquí.

Sinopsis:
Cuando los monstruos y brujos del sur invaden el Reino de Castrum del planeta Tierra Leyenda, los hombres y los animales mágicos deben emigrar hacia el frío norte.
Mientras los magos y gobernadores humanos idean una guerra difícil de ganar, Valesïa, la jovencísima hija de un importante caudillo del reino, comienza una aventura épica en compañía de su protector el lince Linx. Ella es la Elegida por los mismísimos dioses del Edén para recuperar la única arma que puede acabar con la vida material del inmortal Rey Oscuro Ariûm, la espada Herénia, y enviarlo al infame Averno.
Una vez que recupere la espada, que está oculta en el extraño Bosque Silencioso, tiene que entregársela al Rey Auri del Bosque Eterno, más allá del reino humano y del reino subterráneo de los pequeños securis.
Si no consigue su propósito, el Rey Oscuro extenderá sus ejércitos de monstruos tarkos y brujos dîrus por otros reinos de su mundo, y el mal gobernará Tierra Leyenda.
La novela Valesïa está inspirada en la canción Tierras de Leyenda del grupo de música español Tierra Santa.


Valesïa
Copyright©, COSTA TOVAR Miguel Ángel, 2013


Gustavo Adolfo Bécquer: LA CREACIÓN (POEMA INDIO)



I

     Los aéreos picos del Himalaya se coronan de nieblas oscuras en cuyo seno hierve el rayo, y sobre las llanuras que se extienden a sus pies flotan nubes de ópalo, que derraman sobre las flores un rocío de perlas.
     Sobre la onda pura del Ganges se mece la simbólica flor del loto, y en la ribera aguarda su víctima el cocodrilo, verde como las hojas de las plantas acuáticas, que lo esconden a los ojosdel viajero.
     En las selvas del Indostán hay árboles gigantescos, cuyas ramas ofrecen un pabellón al cansado peregrino, y otros cuya sombra letal lo llevan desde el sueño a la muerte.
     El amor es un caos de luz y de tinieblas; la mujer, una amalgama de perjurios y ternura; el hombre un abismo de grandeza y pequeñez; la vida, en fin, puede compararse a una larga cadena con eslabones de hierro y de oro.

II

     El mundo es un absurdo animado que rueda en el vacío para asombro de sus habitantes.
     No busquéis su explicación en los Vedas, testimonios de las locuras de nuestros mayores, ni en los Puranas, donde vestidos con las deslumbradoras galas de la poesía, se acumulan disparates sobre disparates acerca de su origen.
     Oíd la historia de la creación tal como fue revelada a un piadoso brahmín, después de pasar tres meses en ayunas, inmóvil en la contemplación de sí mismo, y con los índices levantados hacia el firmamento.

III

     Brahma es el punto de la circunferencia; de él parte y a él converge todo. No tuvo principio ni tendrá fin.
     Cuando no existían ni el espacio ni el tiempo, la Maya flotaba a su alrededor como una niebla confusa, pues absorto en la contemplación de sí mismo, aún no la había fecundado con sus deseos.
     Como todo cansa, Brahma se cansó de contemplarse, y levantó los ojos de una de sus cuatro caras y se encontró consigo mismo, y abrió airado los de otra y tornó a verse, porque él lo ocupaba todo, y todo era él.
     La mujer hermosa, cuando pule el acero y contempla su imagen, se deleita en sí misma; pero al cabo busca otros ojos donde fijar los suyos, y si no los encuentra, se aburre.
     Brahma no es vano como la mujer, porque es perfecto. Figuraos si se aburriría de hallarse solo, solo en medio de la eternidad y con cuatro pares de ojos para verse.

IV

     Brahma deseó por primera vez, y su deseo, fecundando la creadora Maya que lo envolvía, hizo brotar de su seno millones de puntos de luz, semejantes a esos átomos microscópicos y encendidos que nadan en el rayo de sol que penetra por entre la copa de los árboles.
     Aquel polvo de oro llenó el vacío, y al agitarse produjo miríadas de seres destinados a entonar himnos de gloria a su criador.
     Los gandharvas, o cantores celestes, con sus rostros hermosísimos, sus alas de mil colores, sus carcajadas sonoras y sus juegos infantiles, arrancaron a Brahma la primera sonrisa, y de ella brotó el Edén. El Edén con sus ocho círculos, las tortugas y los elefantes que los sostienen, y su santuario en la cúspide.

V

     Los chiquillos fueron siempre chiquillos: bulliciosos, traviesos e incorregibles, comienzan por hacer gracia, una hora después aturden, y concluyen por fastidiar. Una cosa muy parecida debió de acontecerle a Brahma, cuando apeándose del gigantesco cisne, que como un corcel de nieve lo paseaba por el ciclo, dejó aquella turbamulta de gandharvas en los círculos inferiores, y se retiró al fondo de su santuario.
     Allí, donde no llega ni un eco perdido, ni se percibe el rumor más leve, donde reina el augusto silencio de la soledad, y su profunda calma convida a las meditaciones, Brahma, buscando una distracción con que matar su eterno fastidio, después de cerrar la puerta con dos vueltas de llave, entregose a la alquimia.

VI

     Los sabios de la tierra qué pasan su vida encorvados sobre antiguos pergaminos, que se rodean de mil objetos misteriosos y conocen las extrañas propiedades de las piedras preciosas, los metales y las palabras cabalísticas, hacen por medio de esta ciencia transformaciones increíbles. El carbón lo convierten en diamante, la arcilla en oro, descomponen el agua y el aire, analizan la llama, y arrancan al fuego el secreto de la vitalidad y la luz.
     Si todo esto consigue un mortal miserable con el reflejo de su saber, figuraos por un instante lo que haría Brahma, que es el principio de toda ciencia.

VII

     De un golpe creó los cuatro elementos, y creó también a sus guardianes. Agni, que es el espíritu de las llamas, Vayu, que aúlla montado en el huracán; Varuna, que se levuelve en los abismos del Océano; y Prithivi, que conoce todas las cavernas subterráneas de los mundos, y vive en el seno de la creación.
     Después encerró en redomas transparentes y de una materia nunca vista gérmenes de cosas inmateriales e intangibles, pasiones, deseos, facultades, virtudes, principios de dolor y de gozo de muerte y de vida, de bien y de mal. Y todo lo subdividió en especies, y lo clasificó con diligencia exquisita poniéndole un rótulo escrito a cada una de las redomas.

VIII

     La turba de rapaces que ensordecía en tanto con sus voces y sus ruidosos juegos los círculos inferiores del Paraíso, echó de ver la falta de su señor. -¿Dónde estará? -exclamaban los unos-. ¿Qué hará? -decían entre sí los otros-; y no eran parte a disminuir el afán de los curiosos las columnas de negro humo que veían salir en espirales inmensas del laboratorio de Brahma, ni los globos de fuego que desde el mismo punto se lanzaba volteando al vacío, y allí giraban como en una ronda luminosa y magnífica.

IX

     La imaginación de los muchachos es un corcel, y la curiosidad la espuela que lo aguijonea y lo arrastra a través de los proyectos más imposibles. Movidos por ella los microscópicos cantores, comenzaron a trepar por las piernas de los elefantes que sustentan los círculos del ciclo, y de uno en otro se encaramaron hasta el misterioso recinto, dónde Brahma permanecía aún, absorto en sus especulaciones científicas.
     Una vez en la cúspide, los más atrevidos se agruparon alrededor de la puerta, y uno por el ojo de la llave, y otros por entre las rendijas y claros de los mal unidos tableros, penetraron con la mirada en el inmenso laboratorio, objeto de su curiosidad.
     El espectáculo que se ofreció a sus ojos, no pudo menos de sorprenderles.

X

     Allí había diseminadas, sin orden ni concierto, vasijas y redomas colosales de todas hechuras y colores. Esqueletos de mundos, embriones de astros y fragmentos de lunas yacían confundidos con hombres a medio modelar, proyectos de animales monstruosos sin concluir, pergaminos oscuros, libros en folio e instrumentos extraños. Las paredes estaban llenas de figuras geométricas, signos cabalísticos y fórmulas mágicas, y en medio del aposento, en una gigantesca marmita colocada sobre una lumbre inextinguible, hervían, con un ruido sordo, mil y mil ingredientes sin nombre, de cuya sabia combinación habían de resultar las creaciones perfectas.

XI

     Brahma, a quien apenas bastaban sus ocho brazos y sus diez y seis manos para tapar y destapar vasijas agitar líquidos y remover mixturas, tomaba algunas veces un gran canuto, a manera de cerbatana, y así como los chiquillos hacen pompas de jabón valiéndose de las cañas del trigo seco, lo sumergía en el licor, se inclinaba después sobre los abismos del cielo, y soplaba en la una punta, apareciendo en la otra un globo candente que al lanzarse comenzaba a girar sobre sí mismo y al compás de los otros que ya flotaban en el espacio.

XII

     Inclinado sobre el abismo sin fondo, el creador los seguía con una mirada satisfecha, y aquellos mundos luminosos y perfectos, poblados de seres felices y hermosísimos sobre toda ponderación, que son esos astros que, semejantes a los soles, vemos aún en las noches serenas, entonaban un himno de alegría a su Dios, girando sobre sus ejes de diamante y oro con una cadencia majestuosa y solemne.
     Los pequeñuelos gandharvas, sin atreverse ni aun a respirar, se miraban espantados entre sí, llenos de estupor y miedo ante aquel espectáculo grandioso.

XIII

     Cansose Brahma de hacer experimentos, y abandonando el laboratorio, no sin haberle echado, al salir, la llave y guardándola en el bolsillo, tornó a montar sobre su cisne con el objeto de tomar aire. Pero ¡cuál no sería su preocupación cuando él, que todo lo ve y todo lo sabe, no advirtió que, abstraído en sus ideas, había echado la llave en falso! No le pasó lo mismo a la inquieta turba de rapaces, que, notando el descuido, le siguieron a larga distancia con la vista, y cuando se creyeron solos, uno empuja poquito a poco la puerta, éste asoma la cabeza, aquél adelanta un pie, e invaden todos, por fin, el laboratorio, tardando muy poco en encontrarse en él como en su casa.

XIV

     Pintar la escena que entonces se verificó en aquel recinto sería imposible.
     Primeramente examinaron todos los objetos con el mayor asombro, luego se atrevieron a tocarlos, y al fin terminaron por no dejar títere con cabeza. Echaron pergaminos en la lumbre para que sirvieran de pasto a las llamas: destaparon las redomas, no sin quebrar algunas; removieron las vasijas, derramando su contenido, y después de oler, probar y revolverlo todo, los unos se colgaban de los soles y estrellas aún no concluidos y pendientes de las bóvedas para secarse; los otros se subían por las osamentas de los gigantescos animales, cuyas formas no habían agradado al Señor. Y arrancaron las hojas de los libros para hacer mitras de papel, y se coloraron los compases entre las piernas, a guisa de caballo, y rompieron las varas de virtudes misteriosas, alanceándose con ellas.
     Por último, cansados de enredar, decidieron hacer un mundo tal y como lo habían visto hacer.

XV

     Aquí comenzó el gran bullicio, la confusión y las carcajadas. La marmita estaba candente. Llegó el uno, vertió un líquido en ella, y se levantó una columna de humo. Luego vino otro, arrojó sobre aquél un elixir misterioso que contenía una redoma, con la que llegó casi sin aliento hasta el borde del receptáculo; tan grande era la vasija y tan rapazuelo su conductor. A cada nuevo ingrediente que arrojaban en la marmita, se elevaban en su fondo llamaradas azules y rojas, que saludaba la alegre muchedumbre con gritos de júbilo y risotadas interminables.

XVI

     Allí mezclaron y confundieron todos los elementos del bien y del mal, el dolor y la alegría, la fealdad y la hermosura, la abnegación y el egoísmo, los gérmenes del hielo destinados a mundos hechos de manera que el frío causase una fruición deleitosa en sus habitadores, y los del calor compuestos para globos cuyos seres se habían de gozar en las llamas; y revolvieron los principios de la divinidad, el espíritu con la grosera materia, la arcilla y el fango, confundiendo en un mismo brebaje la impotencia y los deseos, la grandeza y la pequeñez, la vida y la muerte.
     Aquellos elementos tan contrarios rabiaban al verse juntos en el fondo de la marmita.

XVII

     Hecha la operación, uno de ellos se arrancó una pluma de las alas, le cortó las barbas con los dientes y, mojando lo restante en el líquido, fue a inclinarse sobre el abismo sin fondo, y sopló, y apareció un mundo. Un mundo deforme, raquítico, oscuro, aplastado por los polos, que volteaba de medio ganchete, con montañas de nieve y arenales encendidos, con fuego en las entrañas y océanos en la superficie, con una humanidad frágil y presuntuosa, con aspiraciones de Dios y flaquezas de barro. El principio de muerte, destruyendo cuanto existe, y el principio de vida con conatos de eternidad, reconstruyéndolo con sus mismos despojos; un mundo disparatado, absurdo, inconcebible; nuestro mundo, en fin.
     Los chiquillos que lo habían formado, al mirarle rodar en el vacío de un modo tan grotesco, lo saludaron con una inmensa carcajada, que resonó en los ocho círculos del Edén.

XVIII

     Brahma, al escuchar aquel ruido, volvió en sí y vio cuanto pasaba, y lo comprendió todo. La indignación llameó en sus pupilas; su airado acento atronó el cielo y amedrantó a la turba de muchachos, que huyó sobrecogida y dispersa a puntapiés; y ya tenía levantada la mano sobre aquella deforme creación para destruirla; ya el solo amago había producido en ella esa gran catástrofe que aún recordamos con el nombre del diluvio, ruando uno de los gandharvas, el más travieso, pero el más mono, se arrojó a sus plantas diciendo entre sollozos: -¡Señor, Señor, no nos rompas nuestro juguete!

XIX

     Brahma es grave, porque es Dios, y, sin embargo, tuvo que hacer un gran esfuerzo al oír estas palabras para no dejar reventar la risa que le retozaba en los ojos. Al cabo, reponiéndose, exclamó: -Id, turba desalmada e incorregible, marchaos donde no os vea más, con vuestra deforme criatura. Ese mundo no debe, no puede existir, porque en él hasta los átomos pelean con los átomos; pero marchad, os respeto; mi esperanza es que en poder vuestro no durará mucho.
     Dijo Brahma, y los chiquillos, dándose empellones y riéndose descompasadamente y arrojando gritos descomunales, se lanzaron en pos de nuestro globo, y éste le da por aquí, el otro le hurga por allá... Desde entonces ruedan con él por el ciclo, para asombro de los otros mundos y desesperación de sus habitantes.
     Por fortuna nuestra, Brahma lo dijo, y sucederá, así. Nada hay más delicado ni más temible que las manos de los chiquillos: en ellas el juguete no puede durar mucho.

Gustavo Adolfo Bécquer

 

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